A torsion siege engine is a type of artillery that utilizes torsion to launch projectiles. They were initially developed by the ancient Greeks, specifically Philip II of Macedon and Alexander the Great, and used through the Middle Ages until the development of gunpowder artillery in the 14th century rendered them obsolete.
The machines quickly spread throughout the ancient Mediterranean, with schools and contests emerging at the end of the 4th century BC that promoted the refinement of machine design. They were so popular in ancient Greece and Rome that competitions were often held. Students from Samos, Ceos, Cyanae, and especially Rhodes were highly sought after by military leaders for their catapult construction. Torsion machines in particular were used heavily in military campaigns. Philip V of Macedon, for example, used torsion engines during his campaigns in 219-218 BC, including 150 sharp-throwers and 25 stone-throwers. Scipio Africanus confiscated 120 large catapults, 281 small catapults, 75 ballistae, and a great number of scorpions after he captured New Carthage in 209 BC. | Une machine de siège à torsion est un type d'artillerie qui utilise la torsion pour propulser des projectiles. Initialement développées par les Grecs anciens, notamment Philippe II de Macédoine et Alexandre le Grand, elles furent utilisées tout au long du Moyen Âge jusqu'à ce que l'avènement de l'artillerie à poudre au XIVe siècle les rende obsolètes.
Ces machines se répandirent rapidement dans tout le bassin méditerranéen antique. Dès la fin du IVe siècle avant J.-C., des écoles et des concours favorisèrent le perfectionnement de leur conception. Elles étaient si populaires dans la Grèce et la Rome antiques que des compétitions étaient fréquemment organisées. Les étudiants de Samos, de Céos, de Cyanae et surtout de Rhodes étaient très recherchés par les chefs militaires pour leur savoir-faire en matière de construction de catapultes. Les machines à torsion, en particulier, furent largement utilisées lors des campagnes militaires. Philippe V de Macédoine, par exemple, employa des machines à torsion lors de ses campagnes de 219-218 avant J.-C., dont 150 lance-pierres et 25 lance-pierres. Scipion l'Africain confisqua 120 grandes catapultes, 281 petites catapultes, 75 balistes et un grand nombre de scorpions après avoir pris la Nouvelle Carthage en 209 av. J.-C. | Torsionsgeschütz ist ein Sammelbegriff für historische Artillerie-Waffen, welche die für den Schuss nötige Energie aus der beim Spannen auftretenden Verdrehung von Seilbündeln und der daraus resultierenden elastischen Verformung des umgebenden Rahmens beziehen. Torsionsgeschütze wurden etwa ab 400 v. Chr. von den Griechen in größerem Maßstab verwendet. Später übernahmen die Römer diese Technik und entwickelten sie weiter.
Die Entstehung wird in Syrakus zur Zeit des Dionysios I. im 4. Jahrhundert v. Chr. vermutet. Eingesetzt wurden diese vorwiegend als Belagerungswaffe. Armeen führten meist keine oder nur wenige Belagerungswaffen mit sich, weil der Transport sehr aufwändig war und durch die breite Verfügbarkeit von Holz überall neue gebaut werden konnten. Als Antriebsmedium für diese Waffen (Balliste, Katapulte) wurden meist unter Spannung stehende Materialien (Holz, Seil oder Sehnen) eingesetzt, die vorher durch die Arbeit des Bedienpersonals gespannt werden mussten. | Le macchine d'assedio a torsione sono un tipo di artiglieria che utilizza la torsione per lanciare proiettili. Furono inizialmente sviluppate dagli antichi Greci, in particolare da Filippo II di Macedonia e Alessandro Magno, e utilizzate per tutto il Medioevo fino a quando lo sviluppo dell'artiglieria a polvere da sparo nel XIV secolo le rese obsolete.
Queste macchine si diffusero rapidamente in tutto il Mediterraneo antico, con la nascita di scuole e concorsi alla fine del IV secolo a.C. che promuovevano il perfezionamento della progettazione meccanica. Erano così popolari nell'antica Grecia e a Roma che venivano spesso organizzate competizioni. Gli studenti di Samo, Ceo, Ciane e soprattutto Rodi erano molto ricercati dai comandanti militari per la loro abilità nella costruzione di catapulte. Le macchine a torsione, in particolare, furono ampiamente utilizzate nelle campagne militari. Filippo V di Macedonia, ad esempio, impiegò macchine a torsione durante le sue campagne del 219-218 a.C., tra cui 150 catapulte a punta e 25 catapulte a pietra. Scipione l'Africano confiscò 120 grandi catapulte, 281 piccole catapulte, 75 baliste e un gran numero di scorpioni dopo aver conquistato Nuova Cartagine nel 209 a.C. | De entre la distinta gama de armas de asedio, la primera en aparecer en Europa fue el ariete, seguida de la catapulta, ya en la antigua Grecia. Los espartanos utilizaron arietes en el asedio de Platea en 429 a. C., pero al parecer los griegos limitaron el uso de armas de asedio a la utilización de escaleras para el asalto de la ciudad (probablemente gran parte de la maquinaria, machanai, citada por Tucídides se debe incluir en esta categoría), aunque las fuerzas del Peloponeso utilizaron algo parecido a lanzallamas. Recientemente se ha llegado a proponer que el Caballo de Troya no fuese, como se cuenta, un escondite para los atacantes, sino un ariete bastante grande con forma de caballo.
La primera civilización mediterránea en utilizar maquinaria de asedio fue la cartaginesa, que utilizó torres de asedio y arietes contra las colonias griegas de la isla de Sicilia. Estas armas a su vez influenciaron al entonces gobernante de Siracusa, Dionisio I, que desarrolló una serie de máquinas de asedio.
Los siguientes gobernantes mediterráneos famosos por hacer uso de armas de asedio a gran escala fueron Filipo II de Macedonia y Alejandro Magno. Sus grandes máquinas llevaron a una evolución que terminó desarrollando impresionante maquinaria, como el Helepolis ("tomador de ciudades") de Demetrio Poliorcetes, construido en el 304 a. C.: una torre de 9 plantas, recubierta con hierro, de 40 metros de altura y 21 metros de ancho que pesaba 180 toneladas. Las armas más utilizadas eran los arietes o tortugas, que se movían impulsados de distintas e ingeniosas formas de forma que permitiesen al atacante llegar a las murallas de la ciudad con un cierto grado de seguridad.
Para los asedios en zonas marítimas también se utilizaban máquinas sambyk o sambuca. Se trataba de escaleras gigantes que servían para transportar tropas dentro de las murallas o de ciudades costeras. Normalmente iban montadas en dos o más barcos atados, y algunas tenían escudos en la parte superior para proteger a los escaladores de las flechas. También se utilizaban máquinas con forma de bisagra para atrapar equipamiento enemigo o incluso a soldados del ejército contrario mediante añadidos que probablemente son antecesores del corvus romano, o para dejar caer sobre el enemigo pesos pesados.
Trabuquete, arma de asedio de la época medieval, que podía lanzar unos dos proyectiles por hora al objetivo.
Los romanos preferían el asalto a las murallas de la ciudad mediante la construcción de rampas de tierra (agger) o simplemente escalando las paredes, como en el asedio a la ciudad samnita de Silvium en el año 306 a. C. Los soldados que trabajaban en las rampas se protegían con escudos denominados vinea, que se colocaban formando un largo corredor. Se usaban escudos de mimbre (plutei) para proteger la entrada frontal al corredor durante su construcción. A veces los romanos utilizaban otra máquina que se parecía a la tortuga griega, llamada musculus ("Pequeño ratón"), para rellenar los fosos, y también se utilizaron arietes a gran escala. Las torres de asedio fueron utilizadas por primera vez por las legiones romanas alrededor del 200 a. C. También emplearon escalas (o escaleras) en los asedios de Cartago Nova y de Orongis. Tito Livio destaca (Historia de Roma desde su fundación XXVIII, 3), sobre este último su inestabildiad y los medios empleados para hacerlas caer, mostrando los oronginos un elevado conocimiento y arsenal para oponerse a ellas.
El primer caso documentado de artillería de asedio antigua fue el gastraphetes, un tipo de lanzador de flechas que se montaban en estructuras de madera. El incremento del tamaño de las máquinas posteriores obligaron a introducir medidas para la carga de los proyectiles, que se habían ido mejorando hasta incluir el lanzamiento de rocas. Luego aparecieron sistemas de torsión, basados en la aplicación de tensión a tendones. El onagro fue la gran invención romana en ese campo. |